martes, 31 de enero de 2012

Una mamada en la cocina

Un par de soldados se encontraban en la cocina de la Academia Militar Gay, pero como es costumbre, aquí las ganas pueden más que otra cosa.

No pudieron terminar de preparar lo que hacían porque de inmediato se calentaron, empezaron a tocarse y pues claro, la respectiva mamada.

Una importante misión

Autor: SideShift
Caracas, Venezuela


Ya mi teniente me había informado de la importante misión que tenía asignada para hoy sábado, bueno, básicamente. Me había dicho ayer que estuviera pendiente del teléfono que él me avisaría antes de salir qué era lo que debía hacer, recibí un mensaje de su teléfono a eso de las 10:00 am diciendo que debía estar a la 1 pm en la estación del Metro en Los Símbolos y buscar a un tipo con un camión pequeño y una camisa verde manzana. Salí tan rápido como pude del cuartel y fui a paso rápido al punto de encuentro.

Eran las 12:40 pm, si me apresuraba un poco llegaría al punto de encuentro a la hora. Aumenté el ritmo y comencé a trotar un poco para estar a tiempo, si tomaba el Metro en La Bandera sería peor, que aunque es una sola estación a veces los trenes tardan en llegar y no podía perder nada de tiempo.

Mi uniforme me impedía moverme como debía, sabía que no debía de traer el chaleco pero bueno qué más se hace. Controlaba la respiración para tener más resistencia y poder llegar a tiempo.

Se atravesaron unos cuantos patineteros por el medio, los evadí como pude  y seguí trotando mientras ellos coreaban por casi haberse chocado conmigo.

Seguí trotando, ya sentía como corría el sudor por dentro de mi chaleco, empapándome la camiseta y la franela.  Una luz roja me detuvo un momento que me mantuve brincando de un pie al otro, pero luego corrí y recuperé un poco del tiempo perdido. Seguía trotando, cargaba el uniforme, tampoco podía dar el mal ejemplo e ir corriendo por toda la calle llevándome a todos por el medio, ya era mucho lo malo que se escuchaba de la milicia, que si el presidente hizo aquello, que si desvaloró a todos los militares, y otro montón de habladurías que en parte podían llegar a tener razón pero por otra eran ganas de buscarle las cinco patas al gato. Ya había pasado el paseo Los Próceres, Santa Mónica, e iba cruzando y podía divisar el parque de atracciones cercano a la estación del metro de Los Símbolos.

¡12:55! "¡A webo! No voy a llegar a tiempo coño, pero no puedo, no, no debo, no debo correr", me decía tratando de controlar mis impulsos. Pero, ¿y si llegaba tarde?, mi teniente había sido muy específico y a él era mejor no hacerlo molestar, sino después me sacaría la mierda con ejercicios. "¡1:00 pm exactas! A esa hora debes estar en la estación Los Símbolos para buscar el paquete".

El paquete, el paquete, debía ser algo de suma importancia –¡Coño! Apúrese maldito viejo hijo e´puta- Decía mientras mantenía los ojos fijos en la estación pero podía ver cómo un señor pasaba tan lento el cruce que podía haberme dado tiempo de cruzar, devolverme, volver a cruzar con una señora cargada y volver a devolverme. –¡¡COÑO APÚRESE!!- Al fin terminó de cruzar y pude cruzar la calle y llegar a mi destino. 12:59:50 pm –¡Que Molleja! Ni Tom Cruise pues- me dije.

Me paré firme mientras buscaba el pequeño camión mirando lentamente de izquierda a derecha. No había nada –No, no he llegado tarde-. Esperé un poco y como en unos 5 minutos apareció un pequeño camión de color blanco con los vidrios oscuros. Me acerqué un poco esperando que de él bajara el tipo con la camisa verde manzana con el importante paquete para mi teniente.

Al cabo de unos segundos apareció frente a mí.

-Buenas Tardes ¿Es usted Miguel Zambrano?

-No, no, yo soy Edison Blanco, pero vengo por órdenes de mi teniente Miguel Zambrano.

-Ahmm ok. Yo soy José Martínez- Dijo estrechándome la mano -Deje un momento le busco el pedido del Sr. Miguel-

-Ok.

El tipo, bueno, José, se fue a la parte trasera del camión,  y se subió a buscar el paquete.

Era un tipo bien parecido, no se veía que estuviera enfrentando ninguna pelazón (crisis económica) ni nada, tampoco se veía muy adinerado pero sí que algo tenía. Debía medir más o menos… 1,74 por ahí, más o menos mi altura, no era muy alto, yo tampoco, pero sí me lo veía un poco más que él, yo estoy delgado, más bien cuadrado por el ejercicio que me imponen a diario en el cuartel, pero el tipo por ser un poco más relleno se veía más bajo, con una barba de unos días y el pelo castaño, llevaba una franela Adidas Climacool –Sí, debe ser que hace mucho ejercicio- y con un mono azul marino con una raya blanca a los lados.

-Aquí está -Dijo apareciéndose frente a mí con una enorme bolsa negra.

-Muchas Gracias -dije tomándolo. No pesaba nada… un kilo cuando mucho, era más el volumen que el peso. ¿Qué coño era ese paquete tan importante?

-¿El Sr. Miguel no le dijo nada del pago?

-¿El pago?

-Sí.

-No, no me dijo nada, ¿pero cuánto le debo? -A mi teniente se le había pasado decirme que tendría que pagar, y yo con sólo Bs. 20 en la cartera.

-Bs. 120.

-Mierda- me dije.

-No los tengo ahorita, pero si me permite yo voy al banco y los saco en un momento- dije buscando una solución rápido.

-Ok, no hay problema ¿Dónde te queda el banco? Si quieres te acerco.

-Eso sería bueno, queda a unas cuantas cuadras de aquí, como 5 minutos en carro- dije sosteniendo la bolsa con una mano y con la otra señalando el camino.

-Sí, sí esta bien. Vamos que yo te llevo.

-Gracias.

Me abrió la puerta del camión. Me subí y luego subió él por el otro lado.  Encendió el camión y aceleró un poco.

-Entonces ¿Por dónde es?- dijo mirándome de arriba a abajo y luego volteó al frente mientras se mordía los labios. ¿Qué carajo?

-Bueno por aquí -dije señalando la derecha-, después cruzas a dos cuadras a mano derecha de nuevo y más adelante está.

-Ok… ¿Qué tal la vida de militar?- preguntó sin perder tiempo.

-Bien. Sólo estoy de servicio por un año.

-Ahmm ya… ¿Pero te gusta o mucho maltrato?

-No, no vale. Todo fino. Me tocó un buen mayor.

-Ahmm… yo iba a entrar en la Academia hace años pero no quedé y no le volví a intentar, menos mal que ahora veo esa vida de lo más malo…

-¿Por qué?

-Bueno te la pasas puro ahí metido, cuando te dan permiso no te da tiempo de nada y en vacaciones igual, además que mucho trabajo, prefiero tener mi propio negocio así como ahorita.

-Ahmmm.

-¿Sabes? es un buen negocio, además, trabajo con mis propios horarios.

-Jaja, debe ser bueno.

Estuvimos hablando un poco de una que otra cosa mientras que llegábamos al banco. Al final que no era sangre pesada el tipo a pesar de que lo aparentaba, aunque de vez en cuando en la voz se le notaba un todo algo “sifrino” (Creído) o “Raro”.

Llegamos y me iba a bajar cuando de pronto pone la mano en mi muslo y me dice de una:

-Pana, estoy dispuesto a pagarte Bs. 300 si me echas una buena cojida ahorita mismo…

-¿Qué?- me dije, ya le había visto otras intenciones al carajo cuando se me quedó mirando de pies a cabeza. No era la primera vez que causaba eso en otros hombres, pero ninguno había sido tan zampado para decírmelo de una.

-Bueno si quieres te lo piensas mientras vas al cajero, aunque si te los pago ni necesitas ir en realidad.

-No, no te preocupes yo voy de todos modos -Dije bajándome del camión y cerrando la puerta casi de golpe.

"Bs. 300 por cojerme un tipo, no mames, yo no soy maricón ni me estoy muriendo de hambre para que tener hacer eso".

Iba de camino en el cajero y aunque al principio estaba seguro, ya me lo estaba re-planteando, Bs. 300 por cojerme a ese tipo, joda casi nada, nunca viene de más el dinero además que ya llevo sin tirar desde el año pasado, coño, no he tenido permiso desde antes de Diciembre, mejor aprovecho y mato dos pájaros de un tiro, pero… No, coño es sólo cojerme un tipo, nadie se tiene que enterar, además más marico es el que se deja cojer que el que coje ¿No?.

La cola para usar el cajero iba disminuyendo y mientras tanto en mi mente seguía librándose la batalla del sí y el no… No jodas, voy a aprovechar y listo.

Saqué el dinero y me devolví al camión, me subí y cerrando la puerta José me pregunto…

-Por fin ¿Te decidiste?

-Sí.

-Y entonces ¿Que harás?

-Sí, sí lo haré.

José hizo un sonido gutural como gimiendo mientras se mordía el labio inferior.

-¿En dónde?

-Aquí mismo. Puedo tener mi propio horario para comenzar, pero las entregas sí tengo hora así que mejor que sea rápido…. Si me gusta y estás de acuerdo  quedamos para otra- dijo apretando su mano en mi muslo mientras iba subiendo poco a poco.

-O…ok -dije sintiendo como un pequeño escalofrío recorría todo mi cuerpo.

-Ándale sácate el bicho…

-Ok- me levanté un poco en el asiento apoyándome del espaldar con el cuello y conseguí bajarme el cierre rápido. Me saqué el güevo (Polla) que aún estaba dormido, aún no me había excitado, después de todo, hacerlo con un hombre nunca había estado en mis planes y siquiera me daba un poco de morbo… al principio.

No era la primera vez que un tipo se me insinuaba, de hecho varios lo habían hecho, pero los ignoraba o los miraba con desprecio, pero con la oferta que José me hizo, son 300 Bolívares, el dinero nunca está de más.

Y es que suelo atraer bastante las miradas, según me parece, por eso debe ser que no era el primero en insinuarse. Tengo el cuerpo bastante formado por las horas y horas de ejercicio que me imponía, antes de entrar al servicio, y una vez que entré se puede decir que seguí manteniendo el mismo ritmo, a veces hasta mayor. Tengo 21 años, soy moreno, mulato mejor dicho, de piel morena oscura y con el pelo liso, unos dientes blancos que siempre cepillaba con esmero, tanto que hasta llegaba a romperme las encías la mayoría de las veces. Ojos color miel, bastante claros y bueno, según decían los demás, con las facciones y la mirada como de un felino salvaje y que incitaba a tener sexo a cada rato, eso ultimo lo decía una ex jaja.

José, apenas me saqué “el bicho”, lo tomó con una mano y se acercó hasta él, primero lo olfateó un poco, después con el dedo pulgar e índice tomó del prepucio y tiró un poco de él…

-Veamos…. Cómo iré a despertar a este nené de su siestecita…

Con su mano lo pajeó un poco, aún flácido se le resbalaba un poco de las manos, así que se lo llevó a la boca y empezó a chuparlo, tirando bastante fuerte, con la lengua me hacía círculos alrededor del güevo y luego tiraba de él, después movía su lengua rápidamente como dándole golpecitos.

Poco a poco mi pene, ya sin poder resistirse a los estímulos de, al parecer tan experta lengua, comenzó a dotarse de vida propia, y a comenzar a erguirse triunfante frente a José que gemía desenfrenadamente mientras chupaba y pajeaba con una mano y con la otra trataba de sacarse su pene, pero no podía bajarse bien el mono hasta que haciendo lo mismo que yo con el cuello y el espaldar del asiento se lo bajo hasta los tobillos.

Comenzó a masturbarse como loco con una mano y con la otra chupaba mi pene apoyándose de mi abdomen, que supongo sintió duro y luego quiso curiosearlo, me fue desabrochando el chaleco y después levantándome la franela y la camiseta, con la lengua comenzó a explorar, pasándola entre cada cuadrito que abultaba duro. Trataba de morderlos y luego los lamia, debía estar sudado pero eso no le importaba, de hecho parecía que se relamía el sabor de mi sudor.

De pronto se echó para su asiento, después se echó hacia mí estirándose hasta alcanzar la guantera, sacó un condón y un pote de aceite de bebé.

-Coño no he tenido tiempo de comprar lubricante pero esto sirve, ponte el sombrero…

-Pensé que sería sólo la mamada.

-Te dije una cojida, y bueno, si lo que quieres es recibir Bs. 100 papito lo dejamos hasta aquí.

-No me llames "papito", maricón de mierda- Dije sujetándole por la nuca.

-Ay sí, mira que no te has excitado, cógeme de una vez que sabes que te gusta.

Y sí, no lo podía negar, me gustaba lo que ese tipo me estaba haciendo, lo mamaba de una manera que quizás sólo un hombre sabría hacer, después de todo, uno da lo que quiere recibir ¿No?. Algo así era, pero si él quería que yo se lo mamara -ja- ahí sí que va a terminar con la mandíbula rota.

-Coñooo bájate ese pantalón de una vez y ábrete un poco para yo caber encima de ti.

-Ok.

Menos mal que los vidrios del camión eran bastante oscuros, seguro que ya se lo había pensado el marico este y por eso los había puesto así, si no, quién no hubiera gozado o perturbado de los espectáculos que de seguro el tipo este se montaba.

-Coño era una fantasía que un militar me cojiera, anda házmelo de una vez…

Destapé el condón y con cuidado me lo puse en la cabeza y lo fui deslizando por todo el tronco hasta que mi pene quedó completamente vestido para el baile.

José se puso sobre mí y doblando la cabeza hasta chocar del parabrisas delantero se levanto abriendo todo el culo enseñándome el agujero que dentro de poco sería tapado con mis 19 cm de carne pulpa negra.

Con la mano derecha me dirigí el palo hasta su culo y con la otra fui tirando de él haciéndolo descender lentamente.

O el tipo se echó el aceite de bebé sin yo darme cuenta o éste sí que hace bastantes entregas a diario porque sin mucho esfuerzo pude enterrar toda mi vara en él haciéndole gemir como perra en celo.

Podía ver cómo se marcaba su respiración en el parabrisas mientras que empujaba y tiraba de él haciendo que su culo se tragara todos mis 19 cm… De pronto sentí como que empezaba a apretar el esfínter mientras trataba de moverse  de forma circular, -maldito- me tenía en la gloria, eché la cabeza en el espaldar y mire el techo del camión, la corrida era inminente. Él, después del movimiento de círculos, empezó a hacer más bien de atrás a adelante, haciendo como si mi pene fuese una palanca, hasta que se lo metió todo completo de nuevo y volvió a apretar…

-Pffffff maldito eres toda una perra, ni las de la Libertador (Av. Libertador de CCS) son tan buenas… pfffff -le dí una nalgada haciéndolo gemir de nuevo, pero esta vez gimió más fuerte, se estaba corriendo el desgraciado, estaba salpicando todo con su esperma y casi alcanza a llenarme… de no ser porque aún con mi pene en su culo insertado, comencé a mover las piernas de un lado al otro. –Coño de su madre-

-Ya está listo papa…- dijo mientras levantaba el culo sacándose mi pene y dejándolo al aire.

-¿Qué? ¿Eres de los que encienden la vela y no la apaga?

-No tengo tiempo ahorita, ya por lo menos cumplí mi fantasía, dame tu número y otro día vemos qué hacemos.

Le había gustado al puto ese, pero… ¿Le doy mi número?… No sé por qué pero terminé dándoselo.

Después de eso ya no hicimos más nada en el camión, él me llevo de nuevo a donde nos habíamos encontrado y no sin antes entregarme el paquete me dijo que un día de estos me volvía a llamar y me “apagaba la vela”, haciendo énfasis en esto ultimo. Luego así como llegó, se fue, y ya cuando estaba lo suficientemente lejos para no alcanzarlo recordé que no me había pagado… ni yo a él, aunque yo era el que perdía más, ese puto maricón se había aprovechado de mí.

A los segundos me llegó un mensaje…

+584270432842: Papi se me ha olvidado pagarte, eso hace que tengamos que volver a vernos así que ya sabes. ;D

Sin saber por qué, agregué el número en mi agenda. Ese desgraciado, ¡¡¡ese desgraciado!!! Ese desgraciado me hizo descubrir una nueva fuente de placer, pero me había robado el maldito.

Levanté el saco que me había entregado José y por curiosear destapé la bolsa negra que envolvía ese paquete de gran volumen y poco peso, y cual es mi sorpresa, miles y miles de bolitas de poliestireno que no debían de pesar ni un kilo.

De verdad que no sé si mentarle la madre o agradecerle a mi teniente por asignarme “tan importante misión”.

Menudo hijo de puta.

SideShift


¿También tienes un encuentro Militar que contar? Envía tu relato con tu nombre o apodo y la ciudad de donde escribes a academiamilitargay@hotmail.com

lunes, 30 de enero de 2012

Un Militar en la inspección médica

Ahora vas a ver las fotos de Ruíz, un soldado que, durante la inspección médica de rutina, comenzó a excitarse y no pudo aguantar las ganas de empezar a masturbarse ahí mismo frente al doctor.

Mira cómo se toca y juega con su culito.

La verdad, nosotros tampoco resistimos mucho las ganas de empezar a tocarnos... ¿Lo haces con nosotros?

Academia Militar Gay - Hombres para Hombres



 

 


 



sábado, 28 de enero de 2012

¡Militar real se masturba en webcam!

Academia Militar Gay te trae este video de un soldado estadounidense masturbándose frente a la webcam.

No sabemos si chatea con un hombre o una mujer, pero eso es lo que menos importa al ver la dotación de este morboso semental.

Míralo acabar y hazte una paja con nosotros.

viernes, 27 de enero de 2012

¡Fotos reales de Militares reales desnudos! (V parte - Latinos)

Estas son imágenes reales amateur en estado natural. No han sido editadas ni retocadas, y por supuesto, no son fotos de ningún estudio o productora pornográfica.

Los hombres que aparecen en las fotos son Militares reales de países de habla hispana como Colombia, España, Ecuador, entre otros. ¡Una paja por ellos!

Academia Militar Gay - Hombres para Hombres






 




Si quieres más, no dejes de ver:

jueves, 26 de enero de 2012

¡Atención... Fir!

Stand at Attention (2000)

Director: Julio Kadetti
Género: Adultos
Reparto: Gilberto Larusso, Julio Vidal, Marcio Smith, Roger Vianno, Pablo Picaço, Eduardo Galisteu, Luis Ferreira.
Duración: 80 min.
País: Brasil
Idioma: Portugués (con subtítulos en inglés)
Compañía: Frenesi Filmes

Las calientes aventuras de varios soldados, las podremos ver en "¡Atención... Fir!". Como la gran mayoría de películas para adultos, no existe una historia ni largos diálogos, pero sí diferentes escenas sexuales con Militares muy sexys y morbosos.

miércoles, 25 de enero de 2012

Fiesta privada entre Militares

Autor: Hugo
Guadalajara, México




Algunas veces quienes somos homosexuales nos enfrentamos a situaciones que marcan nuestra vida, ahora les voy a contar de algo que me sucedió cuando yo tenía casi 20 años en la Ciudad de Guadalajara.

Había tenido un día terrible, que se complicó en la Normal Superior, pues me había tocado realizar una exposición con un maestro particularmente difícil que consideraba que nuestra mayor calificación, independientemente del empeño que realizáramos, era ocho, a mí esa apreciación me parecía particularmente odiosa, puesto que siempre, mis compañeros y yo hacíamos el mejor esfuerzo, pero ese maestro siempre nos salía con que nuestra calificación no podía pasar de ocho y además, abundaban los cincos, era realmente injusto.

A las ocho de la noche, tomaba tranquilamente un café en un restaurante que se encuentra entre las avenidas Juárez y 16 de Septiembre, en una mesa solitaria, cuando de pronto se acerca un hombre como de 30 años, muy atractivo, y me pregunta si se podía sentar en una silla a lo que yo, indiferente le contesto que sí, pues estaba enfrascado en mis propios pensamientos deseando lo peor para ese maestro que tan mala vida nos daba en la escuela, cuando de pronto mi compañero me dice:
 
"Debe caerle muy mal esa persona, cuando está hablando solo".
 
A lo que yo respondí: "Debería conocerlo y me comprendería", cayendo en la cuenta de que al pensar en la clase, estaba realmente hablando entre mí, desquitando la molestia que sentía.
 
Mi compañero aprovechó el momento y se presentó: 

"Hola, me llamo Fernando... y soy oficial del Colegio del Aire".
 
Yo le di la mano y me presenté, diciéndole que era un estudiante de la Normal Superior, a lo que él respondió que siempre le había agradado la docencia y que respetaba a los maestros.
 
A partir de ese momento, la plática derivó hacia temas intrascendentes, hasta que en un momento dado me invitó a su casa a una fiesta entre amigos para el próximo fin de semana, a lo que yo accedí, intercambiando nuestros números telefónicos.

El viernes por la tarde me habló por teléfono para confirmar la fiesta, quedando en pasar por mí a las cinco de la tarde, cosa que realizó de manera puntual.

Cuando llegamos a su departamento, sólo estábamos él y yo, hizo todo lo posible por mantener una plática interesante, cosa realmente fácil, pues es tan atractivo (güero, casi 1,90 de estatura, simpático) que convivir con él es realmente agradable. Me invitó una copa, yo accedí, pronto nos enfrascamos en una plática donde mezclamos un poco de todo: política, deportes, arte, música, etc., cada que me llenaba el vaso yo me sentía cada vez más achispado, así que cuando comenzaron a llegar sus amigos, yo ya estaba más que alegre.

El caso es que como a las nueve de la noche, en la casa había una reunión de ocho personas (incluyéndome a mí), pues Fernando había invitado a seis cadetes del Colegio del Aire, que lo trataban con sumo respeto, pues era su superior. Todos estábamos muy alegres, yo era amigo de todos y todos realmente se mostraban muy atentos conmigo (demasiado para mi gusto), sin embargo yo era feliz, pues se desvivían por atender al “maestro”, así que hablé a mis padres y les solicité permiso para quedarme en casa de Fernando, a lo que ellos accedieron.
 
En un momento dado yo me sentí un poco mareado, Fernando me llevó a un cuarto y me pidió que bebiera un líquido que aseguró, me aliviaría un poco, lo cierto, es que a partir de allí, no supe más de mí.
 
Debo suponer que la bebida contenía algún tipo de droga, porque me volví como loco, me regresé a la habitación donde estaban los compañeros de Fernando y al ritmo de una melodía comencé a realizar un “Striptease” poniéndolos a todos muy calientes.
 
De pronto todos estábamos desnudos en la sala, yo bailando en el centro de un coro y todos gritando con lujuria, pidiendo que les agarrara sus vergas, a lo que yo accedía gustoso, de pronto tenía una verga en mi boca, después dos y en cada mano trataba de aprisionar las que podía, todos estaban como locos festejando mis hazañas, hasta que de pronto aparece Fernando, quien desnudo y luciendo una tremenda erección, les dice:

"Momento, cabrones, a este putito, primero me lo chingo yo".
 
Y tomándome entre sus brazos me dirige hacia su habitación, donde me depositó en la cama y lubricándome el culo con vaselina, utilizando uno de sus dedos que previamente había ensalivado, me dirigió su tremenda verga, ensartándome de una vez, cosa que le festejé gritando de emoción al sentir todo su palo hasta que sus huevos chocaron contra mis nalgas.
 
Comenzó a moverse con lujuria gritando a sus subordinados: "¡Qué bonito culo me estoy cogiendo!".

Y yo feliz seguía sus acometidas jadeando de emoción al sentir dentro de mí tan tremenda verga, mientras sus compañeros con lujuria seguían todos nuestros movimientos.

De pronto sentí que se vaciaba en mí, inundando con su leche todo mi culo, yo, goloso, en cuanto sentí que me la sacó, dirigí mi boca a su verga y la limpié de todo rastro de la cogida que me había dado.

En cuanto terminé, Fernando se levantó de la cama y dirigiéndose a sus muchachos les dijo: "Ahora sí, cabrones, es todo suyo".

De inmediato, la cama se llenó de cadetes del Colegio del Aire, quienes trataban de meterme la verga. De pronto comenzó una disputa hasta que uno de los cadetes pudo ensartarme el culo, mientras que otro me tomaba de los pelos y me metía su verga en la boca y dos más me tomaban las manos para que les hiciera una chaqueta, se hizo tal desorden, que Fernando tuvo que intervenir, para que aquello no degenerara en una batalla campal.

"¡Momento, cabrones, de uno por uno!" dijo tratando de imponer su autoridad entre sus subordinados, quienes se bajaron de la cama, mientras yo gemía de placer y les exigía que me cogieran, completamente fuera de mí.
 
Fernando dirigiéndose a un cadete, le dijo: "Primero tú González, métesela hasta el fondo", el cadete ni tardo ni perezoso, me acomodó a cuatro patas y al borde de la cama y sin mayor trámite me ensartó, comenzando un movimiento que yo, totalmente descontrolado le secundé, mientras los demás cadetes en fila, esperaban su turno.

Mientras los muchachos esperaban, Fernando se acostó en la cama, frente a mí, exhibiendo todo lo largo de su verga y dirigiéndola a mi boca me ensartó, yo gustoso comencé a mamarle el palo, hasta que sentí que me llenaba toda la boca, como pude me tragué su fierro hasta el fondo, los cadetes gritaban a cada acometida y cuando pude acariciar sus pelos, me estaban echando porras entusiasmados.

De pronto el cadete que me tenía ensartado se vino dentro de mí y de inmediato otro de los cadetes ocupó su lugar, llenando mi culo con su verga joven, gritando de placer, hasta que sin poder contenerme comenzó a arrojar grandes cantidades de leche que me chorrearon por la espalda, cayendo rendido sobre mí, a riesgo de ahogarme, pues en ese momento seguía ensartado por la boca, con el tremendo palo de Fernando.

El siguiente cadete ocupó su lugar, realmente para entonces yo ya casi no sentía las vergas que me metían, pues mi culo estaba más que suficientemente lubricado, sin embargo trataba de seguir los movimientos de cada uno de los muchachos, mientras que con la boca me daba un banquete con la verga de Fernando, quien de pronto se corrió en mí, por segunda vez, mientras el tercer cadete me montaba con frenesí.

A partir de ese momento todo transcurrió como entre brumas, los cadetes faltantes, totalmente desesperados, intentaron montarme a la vez, para ese momento mi culo estaba más que distendido, así que, no sin cierta dificultad dos de los cadetes iniciaron la tarea de ensartarme a la vez por el culo, cosa que lograron, mientras los demás observaban asombrados cómo me tragaba ambas vergas y el restante sin dilación me introdujo la verga en la boca, la cual acepté gustoso.

Pronto los cuatro estábamos gritando de placer, yo exigiéndoles que me metieran sus vergas hasta el fondo y ellos festejando a su putito que les había alegrado la fiesta.

Desde ese momento perdí toda noción de lo que estaba haciendo, así como toda proporción. Yo sólo veía vergas por todas partes y exigía que me las metieran hasta el fondo, no podría decirles cuántas veces me follaron, sólo sé que todos quedaron completamente rendidos y mi culo completamente destrozado, no sabría decirles cuántos litros de leche me cené, pero fueron varios.

Fernando me cogió varias veces, en varias posiciones, dirigiéndose a sus subordinados diciéndoles: "Miren cabrones, así se coge".

Ellos buscando complacer a su jefe seguían sus indicaciones, resultando creativos, pues utilizaron mi cuerpo de todas las formas posibles, metiéndome sus vergas desde diferentes ángulos, hasta que no supe completamente de mí.

A la mañana siguiente, yo me desperté tarde, el culo me dolía terriblemente, casi no podía caminar de tanta cogida salvaje que había sufrido, además mi cuerpo estaba completamente embarrado de semen, todo mi pelo era una mata dura de tanto semen que traía. Como pude me levanté y a mi lado sólo estaba Fernando, quien al darse cuenta que me movía, se despertó y cerrándome un ojo, me preguntó: "¿Te divertiste?".

Yo no podía contestarle, pues sentía que mi boca estaba hinchada de tanta verga que se había tragado, la garganta la sentía completamente irritada, además que me cargaba una cruda terrible.

Fernando al ver mi estado, se levantó y riéndose me condujo hasta la regadera donde comenzó a darme un sabroso baño, de una forma muy delicada, mientras por teléfono encargaba a un restaurante cercano un delicioso plato de menudo, para desayunar posteriormente.

Cuando terminó de bañarme me dirigió a su habitación, donde procedió a cambiar las sábanas y me pidió que me acostara, mientras él procedía a asearse.

Mientras yo lo esperaba, comencé a pensar en lo que había hecho y me asusté, pues toda la orgía se había efectuado sin utilizar ningún tipo de protección y ustedes saben lo que eso significa, afortunadamente siempre he tenido suerte, pues jamas me he contagiado de ninguna enfermedad, pues he sido cuidadoso (salvo esa ocasión) con mis relaciones.

Respecto a Fernando yo no sabía qué pensar, en todo momento, salvo durante la orgía, se había portado como un caballero, no sabía si reprocharle la droga que me había dado para calentarme más, o no. Tenía una cruda moral espantosa, pues era evidente que la invitación la acepté de manera voluntaria y sin reservas y que de manera implícita preveía una sesión de cama con Fernando, lo que no anticipé es que la misma sería con siete cabrones a la vez y que me dejarían completamente derrengado.

El caso es que después de desayunar me sentí un poco mejor, pude platicar sin tapujos con Fernando, quien se disculpó por la treta que utilizó, sin embargo me comentó que como superior, él tenía que ver cómo mantener alegres y contentos a sus subordinados, así que los invitó pensando que saldrían satisfechos, cosa que efectivamente sucedió.

Después de mediodía me llevó de nuevo a casa, afortunadamente mi familia había salido a comer fuera así que dispuse de unas horas para descansar y bajar la cruda, afortunadamente mis padres no se dieron cuenta del estado en que llegué, quedándome de la fiesta particular, una molestia en el culo, que me duró varios días, durante los cuales no quise tener ningún tipo de contacto, hasta que me recuperé totalmente.

P.D.: A Fernando lo seguí viendo mucho tiempo después, en ocasiones sólo con alguno de sus cadetes, pero esas son otras historias, que les contaré próximamente.

Hasta luego.

Hugo


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¡Fotos reales de Militares reales desnudos! (IV parte)

Te traemos más imágenes reales amateur en estado natural. No han sido editadas ni retocadas, y por supuesto, no son fotos de ningún estudio o productora pornográfica.

Los hombres que aparecen en las fotos son Militares reales de diferentes partes del mundo. ¡Una paja por ellos!

Academia Militar Gay - Hombres para Hombres




 







martes, 24 de enero de 2012

Perros Militares

Army Fuckers (2006)

Director: Vlado Iresch
Género: Adultos
Reparto: Adam Kubick, Nicolas Santos, Sebastian Stone, Billy Jay, Tom Novy, Joe Donovan, Eric Flower, Robert Driveman, Kamil Fox, Mario McCabe, Tobias Wares, Daniel Nicolaus, Eric Paver, Peter Totti.
Duración: 116 min.
País: República Checa
Idioma: Checo / Alemán (con subtítulos en inglés)
Compañía: AVI Production

Mientras la Segunda Guerra Mundial azota a toda Europa, un joven rodeado de caballos, hombres y naturaleza, deja salir sus deseos más profundos a través de experiencias homosexuales. Pero lo mejor ocurre cuando los Militares alemanes llegan a la granja en busca de algo más que reclutas.

¡Fotos reales de Militares reales desnudos! (III parte)

Estas son imágenes reales amateur en estado natural. No han sido editadas ni retocadas, y por supuesto, no son fotos de ningún estudio o productora pornográfica.

Los hombres que aparecen en las fotos son Militares reales de diferentes partes del mundo. ¡Una paja por ellos!

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